Bitter. Sé que he dejado ya varias canciones de esta banda, pero esto tiene su razón de ser (como todo). Ellos me reconfortan cuando estoy mal.
La voz de Paul, el sonido de la banda, la letra de sus canciones... Sólo me hacen sentir menos sola.
Por si alguno se lo preguntaba, las historias (las que no son escritas "tipo carta") publicadas aquí son reales, o basadas en la realidad.
La "realidad" tiene muchas formas, demasiadas, así que me baso en esto cuando escribo.
¿Qué tanto tiene que cambiar una cosa para que deje de ser "esa" cosa?
¿Las cosas verdaderamente dejan de ser lo que eran para convertirse en algo más?
No tengo la respuesta a esto, pero es tan aplicable para algunos de mis problemas.
Decidí pesarme hoy. Me faltaba perder un kilo para llegar a la primera meta, así que le estaba rogando a Gaia que la báscula lo marcara así.
Me sorprendí al ver el número. En estos 4 días he perdido 2 kilos. Esto significa que en total he perdido 11 kilos, y me faltan 4 para llegar a mi meta "final".
Les seré completamente sincera: no creo que ese llegue a ser el final. Me impuse esa meta como una especie de promesa que le hice a alguien. Dudo que a ese alguien le importe ahora, y a mí me importa menos. Así que en eso se resume todo, cuando llegue al peso "ideal" decidiré qué hacer.
Le parezco atractiva a Izzy. Sí, como lo leen.
Ayer fue a mi casa, y pasaron cosas... Nada "subido de tono" o algo así, pero me dejó en claro que le gustaría intentarlo conmigo un día.
Por supuesto, no me desagrada la idea xD Es sólo que yo no sabía que a ella también le gustan las chicas.
Estuvo en mi casa durante varias horas, así que hablamos de todo un poco. Me insistió para que Cam y yo saliéramos, porque ella está completamente segura de que sí le gusto a Cam.
Otro punto a favor que tiene Izzy es que dibuja. Por alguna razón, me gusta la gente que dibuja. Bueno, no es que me llegue a gustar una persona automáticamente sólo porque sepa dibujar, pero si lo hace es un "pro".
Me enseñó varios de sus dibujos. Los que me gustaron más fueron los de unos hermosos dragones. Me decidí a ahorrar un poco más y tatuarme uno de esos dragones. El dinero ahorrado era para otra cosa, ¡pero qué importa! Izzy me dio permiso de utilizar sus dibujos para el tatuaje, y yo simplemente me enamoré (sonreía como tonta mientras los veía, ese es signo de enamoramiento) mientras los tenía en mis manos.
Hoy me desperté de buen humor sin razón aparente; no fue hasta que me bañé que me di cuenta del porqué: no tuve "el" sueño. Se siente como libertad.
Si se fijan en la entrada anterior (la historia, no la "tipo carta") verán que me vi obligada a leer una de mis historias en clase. Les contaré al respecto:
El profesor nos dijo que escribiéramos una anécdota, así que lo hice. No esperaba que nos hiciera leerla, pero fue así. Después de que toda la clase leyera sus anécdotas, él dijo "¿ustedes creen que ese es uno de sus recuerdos?". Toda la clase empezó a murmurar cosas como "sí", "por supuesto", "se supone".
El profesor siguió preguntando cosas similares: "¿Están seguros que eso pasó?", "¿por qué están seguros?", "¿cómo pueden asegurarse a sí mismos que eso sí sucedió?".
Cuando había pasado un rato de explicaciones por parte de los estudiantes, el profesor dijo: "Les tengo que confesar algo. Ustedes no están aquí por mera casualidad. Ustedes son un selecto grupo de personas. Los hemos observado por años, y ninguno de los recuerdos que poseen sucedieron: todas esas cosas las implantamos en sus cerebros".
Yo me empecé a reír, obviamente, y el resto de la clase también. Por supuesto, antes de las risas hubo unos segundos de silencio y tensión.
¿Qué puedo decir? Me encanta esa clase, y más el profesor.
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Allá, en un campo minado, leía tranquilamente. Su sonrisa se ensanchaba cada vez que veía lindas palabras. Pero cuidado, esa enorme sonrisa podría desfigurar su cara.