domingo, 27 de diciembre de 2015

PANIC ATTACK



Hace una semana, a punto de entrar al trabajo, me dio un maldito ataque de ansiedad. 
Creo que hace demasiado tiempo que no pasaba tanta pena, y tanta frustración. 
Nunca le voy a admitir a nadie el porqué pasó, pero este es mi espacio, y pienso contarlo aquí.

Los domingos yo entro al trabajo un poco más temprano que otros días. Fui, con más de una hora de anticipación, como siempre. En lugar de buscar un lugar primero, decidí ir directo a desayunar. 
Estaba sentada, leyendo y escuchando música, cuando vi pasar a Lois frente a mí.
No sé porqué me sentí tan nerviosa, y solamente necesitaba salir de allí. 
Tomé mis cosas, dejé mis trastes, para luego salir casi corriendo. Fui a mi casillero, guardé mis cosas, y me dirigí al piso para buscar una computadora cerca del chico con el cual me siento los domingos. Entrando al piso, me topé a una chica que estaba en mi equipo. La saludé y ella me empezó a preguntar si estaba bien. Supongo que en ese punto ya me veía algo alterada. Dejé mis cosas en el cubículo de ella, le dije que tenía que ir al baño, así que salí lo más rápido posible. 
Sentía que todo iba en aumento, que simplemente no podía con eso. 
En el camino al baño, vi a Lois, el cual me saludó normalmente. Yo le hice un gesto con la mano, y seguí mi camino al baño. 
En otras palabras, tuve que enfrentar a la causa de mi ataque de ansiedad. 
Llegué al baño, y me senté en el piso, con mi espalda contra la pared. Cada vez se me hacía más y más difícil respirar. No lo toleraba. 
Fui al piso de nuevo, agarré mis cosas y busqué al chico en cuestión. Ni siquiera lo saludé, empecé a abrir los programas, y sólo lloré. Cada vez más. No podía respirar. No podía moverme. Sólo intentaba ver a pesar de las lágrimas para estar a tiempo. 
Recuerdo que un jefe me tocó el hombro y me dijo "Luce, vamos afuera". 
Estando fuera, todavía lloraba como loca. No lograba controlar mis manos. Sólo no podía soportarlo. 
Para hacerles corto el cuento, terminé en el hospital, en la sección de psiquiatría. 
Si hay algo pésimo en el mundo, son los "doctores" que trabajan allí. 
Así que, señora psiquiatra de mierda, si pudiese dejar de sentirme triste y además pudiese dejar de pensar tanto las cosas para "no sentirme así", créame que lo haría. Pero no puedo, y por eso estuve esperando a por usted durante más de una hora. Así que, por favor, sea de ayuda, que para eso es que le pagan, no para que me diga cosas jodidamente obvias. 

El chico de los domingos, el cual no puedo decir que es un amigo, pero sí es más que un simple conocido, me escribió ese día en la tarde. 
Se disculpó por no saber cómo actuar en esa situación. 
Él es maravillosamente lindo. No tenía que disculparse de nada. Yo fui la que arruinó el domingo, no él. 

Los días después de esto han estado regulares. Unos días peores que otros. 
Hace unos 3 días fue mi último intento de suicidio. Obviamente, no funcionó. Pero después, al contrario de los intentos anteriores, no pude dormir. Nada. En toda la noche no pude cerrar los ojos. De hecho, tampoco dormí durante el día. 

Estuve con mi familia un par de días, en casa de ellos. 

Un "amigo secreto" me regaló un muñeco para sumar a mi colección de Harry Potter. 

El chico del bus sigue siendo raro. Agradable. Comprensivo. Payaso. Raro otra vez. Y así, pero cambiando cualidades, o combinándolas todas... No lo sé, no tengo "esperanzas" con el chico, porque, joder, está demasiado fuera de mi liga; por MUCHO. Pero aún, si termina siendo un amigo yo quedo satisfecha.
La verdad es que lo conozco de hace demasiado poco como para darle tanta mente a eso. Es mejor sólo ir disfrutando mientras descubro más acerca de su bizarra y retorcida manera de pensar. 
Algo me dice que nos vamos a llevar muy bien. 

jueves, 17 de diciembre de 2015

Oh, what took you so long?

Prison Sex.

Hola, ¿alguien sigue por aquí? 
Sé que llevo un rato sin escribir, pero las palabras seguían sin surgir, así que dejé pasar el tiempo.

Sigo viva, como pueden notar.
He leído, me he tatuado más, no he bajado mucho de peso, y sigo en el trabajo. 
Todo sigue relativamente "igual".

He estado regular. Supongo les conté acerca de la psicóloga. No he ido más donde ella ni donde mi psiquiatra. 
Las pastillas han dejado de hacer efecto, y hay muchísimos momentos donde siento que el mundo se viene abajo. 
Me he mutilado más. 

Estoy un poco satisfecha porque una chica que da la capacitación de mi trabajo... bueno, les explico bien:
Como saben, yo trabajo en un Call Center. Cuando entramos, nos dan un "training" o capacitación por unas semanas para que aprendamos qué tenemos que hacer, y después ya empezamos a tomar las llamadas solos. Yo le llamo a esto último "entrar a piso". 
Al final del training, antes de entrar a piso, hay unas semanas donde tienes que tomar llamadas cierta cantidad de horas al día. Como uno está iniciando, siempre hay ayuda adicional. Esa "ayuda" son personas que la trainer escoge (son personas que ya están en piso) para que salgan del teléfono. En otras palabras, estás haciendo tan bien tu trabajo que confían en que puedes ayudarle a los nuevos. 
Y de hecho, la chica que fue mi trainer, me llamó para ser parte de esa ayuda.

Han sido días raros desde hace aproximadamente una semana. No, lo siento, más de una semana, casi 2.

1. Mi crush del bus. No sé si les había contado que tengo un crush del bus. Sí, otra persona que no es Lois.
Lois trabaja en mi misma empresa, pero este otro chico es alguien a quien sólo veía cuando íbamos en el bus de camino al trabajo, y forma parte de otra empresa. 
La cuestión es que venía observándolo desde hace varias semanas (como a todos mi crushes) pero sólo lo veía de vez en cuando porque no siempre nos íbamos en el mismo bus. 
Oh, ahora que lo recuerdo, sí les había hablado de él. Es el chico de la fila del bus, por si lo recuerdan, el de la camisa de TOOL.

El punto es que hace un poco más de una semana, estaba haciendo fila para tomar el bus. Como siempre, estaba con los audífonos puestos, y estaba leyendo un libro.
Cuando el bus abrió sus puertas, me senté en el asiento junto a la ventana y esperé a que el bus se llenara. 
En eso que estoy leyendo, noto que sube mi crush. Además de eso, se sentó a la par mía. Y me empezó a hablar.
Sí, criaturas, mi crush del bus me empezó a hablar. Pasamos hablando sobre cualquier cosa durante todo el trayecto, y me pidió mi número de celular.
Hemos estado hablando prácticamente todos los días. 
Además, me dijo que yo le llamaba la atención también. Y es muy lindo. Raro, pero muy lindo.

2. Lois. Ese individuo me tiene... confundida/enojada. 
Un día después de que el chico del bus me pidiera mi número, a la hora del almuerzo en mi trabajo, salí a fumar. Llevé el celular conmigo porque había estado hablando con el chico del bus. Cuando encendí el internet tenía unos mensajes. Sí, uno era del chico del bus pero habían otros de Lois. 
Exacto, Lois. El que nunca escribe, y apenas hablamos cuando nos vemos, ese mismo Lois. Me ponía "bebé" (QUE ASCO) en los mensajes. Le respondí diciéndole que le habían agarrado el celular (los mensajes tenían rato de enviados), pero él me puso que no, y siguió el puto juego.
Agh, cada vez que lo pienso me enojo más. 
También me preguntó que si íbamos a ir a la fiesta del trabajo. Y me dijo que si yo no voy, él no va.
Quiero que alguien, por favor, intente crear una teoría del porqué coño Lois me dijo esas cosas. Yo lo he intentado y no se me ocurre ABSOLUTAMENTE NADA lógico. 

3. Navidad-Año Nuevo.
Yo no celebro nada en diciembre. Para mí este es un mes del asco más, al igual que el resto del año. 
El mes que yo reflexiono más es en mi cumpleaños, pero a finales de año me vale 3 pares de cojones. 
Pero en mi maldito trabajo no pensaron lo mismo. Me los dieron libres SIN QUE YO LOS PIDIERA. Así que sí, me enojé demasiado, y he pasado maldiciéndoles todo el puto día durante varios días ya.

4. ¿Recuerdan que hace tiempo ligué con un chico mientras que salía con uno de sus amigos?
Bueno, ese viejo ligue me volvió a hablar, y me invitó a salir.

Y eso es sólo lo "principal" de mis días raros.

Además, Snow (mi hermano) y yo compramos una nueva impresora porque yo *coff coff* quebré la anterior, entonces costaba mucho hacerla funcionar. 

Ya casi se acerca la época donde nadie me va a dejar dormir porque están haciendo fiestas a altas horas de la madrugada. 
El lado bueno es que el chico del bus, el que sí me gusta, me invitó a salir.
En otra entrada les explicaré porqué creo que él es raro. Pero bueno, para mí que alguien sea raro es bueno.