viernes, 17 de julio de 2015

Never Enough.

Todo ha ido de mal en peor.
Ya no sé con quién hablar al respecto; Jean, Maya y Nann no saben sobre mis problemas. Yo les comparto muchas cosas, pero nunca les he contado sobre mis problemas de auto-imagen. Supongo que ellos se lo imaginan, saben que mi autoestima es una mierda, pero nunca les he contado que desde los 14 años empecé a vomitar, y mucho menos que también me mutilo. 
Creo que Maya vio mis cortes una vez pero como no dijo nada al respecto, no sé si en serio llegó a notarlos. 

Estoy pensando seriamente en renunciar a mi trabajo. 
Sólo no quiero trabajar más. No quiero salir de mi casa. No quiero salir de mi habitación. 

Ya no tengo motivación, ¿saben? 
No quiero hablar, dibujar, leer. Paso horas acostada, sólo escuchando música. 
Me dije a mí misma que iba a empezar a salir a correr otra vez, para salir de la rutina, para animarme... ya hace mucho de eso, y sólo no tengo la energía para hacerlo. No tengo la energía para enfrentarme a la gente.

Quien suele alegrar mis días es Maya. Ella, con su sonrisa y sus bromas. 
Es como si fuese caminando por un bosque tupido, ¿saben? A ratos encuentras un pequeño tramo donde ves luz, pero principalmente es todo oscuridad.

Me cambiarán de jefe. Ahora será una chica que no tolero. 
No quiero presentarme a trabajar nunca más.

Con mi peso, todo mal. Todos los días me despertaba diciendo que iba a hacer dieta, pero terminaba comiendo MIL cosas, y al final del día entraba a McIncomible a comprar. He llegado a tal punto que todos los empleados de ese local me conocen.

Ayer decidí pesarme. Estuve a punto de llorar con el resultado: 78.4 kg.
Me alisté, y me fui al trabajo, como todos los días. Desayuné, igual que siempre. Me molesté cuando me di cuenta que voy a tener otra jefa a tal punto que me encerré en el baño a mutilarme. 
No es la primera vez que lo hago.
En la hora de almuerzo, salí fuera del edificio. Aunque hay muchos espacios para sentarse, decidí rodear el edificio y sentarme en el suelo, con la espalda en la pared.
Intenté leer. Fallé. Así que en uno de los lugares para sentarse que estaba al frente mío, me acosté.
Me acosté y escuché música hasta que tuve que entrar de nuevo.
Cuando salimos, Jean me preguntó si iba a pasar a McIncomible. Lo pensé mucho, y le dije que no. 
"Debo dejar de gastar tanto dinero innecesariamente", pensé.
Cuando llegué a mi casa, cené. 
En resumen: comí en 2 ocasiones, y fin. Ni siquiera tenía hambre, pero lo hice porque sé que si no como me da dolor de cabeza. 

Hoy me desperté, y decidí pesarme: 76.7 kg. No sé cómo, o porqué. Y sé que la mayoría se alegraría de haber bajado casi 2 kilos en un día, pero yo no. No estoy alegre, ni satisfecha.

Estoy en una parte del bosque donde la luz no quiere asomarse.

miércoles, 15 de julio de 2015

Te amo, Marnie.

Y sé que la entrada no dice mucho
También sé que son sólo letras.
Pero te amo, en serio.
Me encantaría que estuvieras cerca
Y salir contigo todos los días.
Escuchar tu risa sería la mejor melodía
Y verte sonreír sería un honor.

Aún de lejos, te amo.
No importa que no te pueda ver
Ni te pueda sentir
Porque siempre estás presente en mí.

lunes, 6 de julio de 2015

Prison Sex

No me gusta que me noten. No me siento cómoda cuando alguien me dice "hey, ¿es nuevo ese piercing?", o "me gusta ese color de uñas". Cuando alguien nota pequeños detalles de mí.
Odio que me noten. 

Y ustedes se preguntaran "¿cómo rayos es que una chica que tiene el cabello azul, y está llena de piercings, odia que la noten?".
Tal vez no tenga sentido para ustedes, pero para mí tiene todo el sentido del mundo. Me pongo piercings para mí, tengo mi cabello de ese color porque a MI me gusta. Me maquillo para mí. 
Y no me gusta que la gente lo note. 
No me gusta cuando me dicen "ay, ¡pero quién se puso guapísima hoy!". Porque, aunque sé que es un cumplido, y que no debería molestarme, sí me molesta. Me siento incómoda cuando alguien me nota. 
Los cumplidos acerca de mi ropa (en general) no me molestan. Como por ejemplo, cuando me dicen que les parece genial mi camisa (suelo usar camisas estampadas). Pero cuando me dicen "qué bien te ves con esa camisa" sí me hace sentir incómoda. Y no porque piense que están queriendo ligar conmigo, sino porque me notan, y odio ser notada. 

Un claro ejemplo es con el chico lindo de cabello de rulos. Ayer nos sentamos en el mismo pasillo; yo con Jean y Nann y Vic. Él estaba con sus amigos, pero al estar tan cerca, él me miraba mucho. Y yo, aunque un poco halagada, me sentía incómoda. 
No busco llamar la atención. Siempre actúo como si nadie pudiera verme, aunque sé que sí lo hacen. 

No sé porqué estoy hablando de este tema...

Me ha ido bien, creo. Han pasado algunas cosas, como por ejemplo, cada vez soy más unida a Maya, Nann, y Jean. Decidí valorarme un poco más (en un momento me referiré al tema). Y también he conocido gente nueva. 

¿Valorarme cómo? Yo les conté que estaba saliendo con un chico, ¿no? Pues, hasta ese punto todo bien. 
Cuando comenzamos a salir, dejamos en claro que no queríamos una relación seria. 
Un día, yo me tomé una fotografía con Jean (el cual es un chico, no sé si sabían), y la puse como foto de perfil de Facebook. A que no adivinan quién se puso celoso... Sí, el chico con el que "salgo". De hecho, ni siquiera escribiré su nombre porque sé que pronto será pasado.
Ese chico me dijo muchas cosas, pero llegamos a la conclusión que, aunque no fuéramos pareja, no íbamos a salir con nadie más. Hasta allí todo bien, no es algo que me moleste. 
Pero a que no adivinan a quién me encontré este sábado, en el cine, probablemente en una cita. 
*Ding ding ding* si pensaron que a ese chico, les debo un premio. 
Yo estaba con mi padre (fue una salida familiar), hablando, mientras esperábamos a mi madre. En un momento lo vi, él me guiñó el ojo, así que fui a saludarlo. Me pareció un poco raro que estuviera tan arreglado, pero lo dejé pasar hasta que le dije "¿y qué hacés aquí?", y su respuesta fue "saliendo". Después de eso él se puso incómodo y me dijo que hablábamos luego, que "andaba con mucha prisa". Sí, prisa, HAHAHAHAHA. Oh, vamos, la excusa más vieja del libro. 
Así que me dije "Luce, no sos la gran cosa, pero joder, te merecés a alguien mejor que a este patán que te pide "monogamia" y después sale con otras". Y sí, sé que en ese tiempo de "monogamia" yo besé a otro chico, pero aún así, lo hice porque él me dijo que iba a salir con otra chica. Así que me harté. E hice (y hago) lo que creo mejor. Lo dejé como otro de mis conocidos-casi-amigos. Porque la verdad es que sí le tengo aprecio, pero las cosas "saliendo" no van a salir bien, y merezco a alguien mejor. 

He conocido a otras personas, también. No de "conocer-para-ser-algo-más-que-amigos", sino conocer de conocer. 
Un chico, demasiado genial, llamado Steve. El cual me cae excelente y siempre espero verlo, pero trabaja en el mismo piso que Lois. Generalmente, veo más a Steve que a Lois (no sé si recuerdan a Lois...) porque Steve y yo tenemos un horario de trabajo mucho más parecido que el mío con Lois. 
Así que, el sábado que tuve que atender llamadas en el piso de ellos, fui emocionada, esperando encontrarme a Steve y poder conversar con él. Pero me llevé una decepción cuando me di cuenta que él no estaba. 
El domingo, cuando yo estaba almorzando, él salió a almuerzo media hora después, así que me saludó cuando me vio.
Apenas terminé de comer, salí a fumar. Unos minutos después, salió Steve a fumar también, así que nos sentamos juntos y le conté que yo esperaba verlo el día anterior. Conversamos un rato, pero como yo debía entrar antes que él, tuve que irme. 

Después hay otro chico que es un soooool. Es adorable. 
Ellos son mis dos potenciales buenos amigos. 

El mismo sábado que vi al chico con el que "salgo", pasó algo increíble. 
Yo les dije que tengo el número de Lois, ¿no? Bueno, lo tengo porque él me lo dio. Las veces que hemos hablado es porque yo inicio la conversación, peeeero el sábado no. 
Estaba a punto de ver la película, y encendí el internet de mi celular. 
Me llegó un mensaje al WhatsApp, así que entré pensando que era Marnie, o Rain. Pero no. Era un mensaje de Lois. ¡SÍ, DE LOOOOIS!
Sé que no es gran cosa, y no me hago ilusiones, pero fue agradable. 

En unos días tengo cita con mi psiquiatra, la cual me va a regañar porque no he tomado parte de mi medicación, y porque me he cortado mucho más últimamente. 

Además de esto, empecé a vomitar otra vez. 
No vomito todas mis comidas, pero hay ratos donde al finalizar de comer, no puedo no ir al baño a devolver todo. 
Lo peor es que lo he estado haciendo en el trabajo.

Y creo que eso es todo.
Haha, no, en realidad no es todo. No es ni la mitad, pero dejaré esta entrada hasta aquí.

Nos leemos, rarezas hermosas.