jueves, 11 de junio de 2015

Suicide Squad

Se sentía sola. Tan malditamente sola. Cuando tuvo tiempo para sí misma empezó a contrapesar su día a día. Lo vacías que eran sus risas, lo poco que tenía, lo nada que valía, la mierda que sufría, y las ganas de huir. Huir para siempre. 

Tenía amigos, claro, personas con las cuales compartía muchas cosas que le sucedían. Pero, como siempre, ella sabía que estarían mejor si ella desaparecía. 
Miraba las cicatrices en su muñeca mientras fumaba. Un cigarro llevaba a otro, al igual que los cortes. Su cuerpo cada vez le pedía más y más. 
Se embriagaba cada vez más seguido, comía lo menos que podía y luego se atiborraba de comida, también se dopaba con mucha frecuencia. Y es que ella lo sabía, ella sabía que había vuelto. Sus ganas de morir habían vuelto. No es como que se hubieran ido antes, sino que ella había logrado huir por un tiempo. Huir de toda la mierda. 

Pero no podía huir de sí misma.
Ella sabía lo que la vida le deparaba. 
Ella sabía que iba a terminar quitándose su vida.

1 comentario:

Allá, en un campo minado, leía tranquilamente. Su sonrisa se ensanchaba cada vez que veía lindas palabras. Pero cuidado, esa enorme sonrisa podría desfigurar su cara.