sábado, 30 de mayo de 2015

DEAD.

Y sus sueños se desmoronaron cuando puso un pie en ese lugar.
La sonrisa se desvaneció de su cara, y las lágrimas empezaron a brotar.
Todo por lo cual ella había luchado se esfumó.
Todos los avances, todo lo que ella había logrado, se desvaneció en ese lugar.
Ella sintió que el aire le faltaba, y que su boca quería proferir un grito que nunca llegó a la superficie.
Volvió a mirarlo.
No, no, no. No es posible. 
Mierda, mierda, ¡puta y jodida mierda!
No podría creerlo.
"Qué frágil es todo", pensó, "creí que era más fuerte que esto."
"Maldita mentirosa", gritaban las voces en su cabeza.

Había vuelto a su peso inicial.
Ya no era la chica de los -25 kilos.
Ya no era nada. Ya todo su "amor" por sí misma, la poca aceptación que había logrado darse, se esfumó como un poco de ceniza en la brisa.
Secó sus lágrimas y prometió nunca más volver a comer.
La acompañarían los cafés sin azúcar, los paquetes de cigarro, los libros y la música.
Y se prometió no detenerse.
No hasta ser lo que quería: una persona muerta.








No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Allá, en un campo minado, leía tranquilamente. Su sonrisa se ensanchaba cada vez que veía lindas palabras. Pero cuidado, esa enorme sonrisa podría desfigurar su cara.