Como siempre, vengo a desahogarme. Esta vez es justo y necesario, porque creo que no siento nada... El problema es que sentir nada es peor que sentirme culpable.
Tal vez sí siento. El problema es que a la misma vez no siento. No me siento culpable por lo que hice, sólo siento que mi odio se incrementó. He tenido días de mierda, más que todo hoy. No sé porqué me odio cada vez más.
Falso, sí lo sé. Puta mierda.
Probablemente esta entrada no tenga sentido.
Me odio por ser gorda, por no tener control, por ser una mierda, por ser una decepción, por ser imbécil, por ser impulsiva, por ser poco racional, por ser pequeña, por ser muy grande, por no tener futuro, por ser tan contradictoria. Me odio por ser yo.
No me siento culpable por haber besado al amigo del chico con el cual salgo. Aunque sé que estuvo mal, no siento nada.
Sólo no siento nada.
En realidad, salí con el amigo porque me sentía celosa, pero no creí (JAMÁS) que yo le atraía al chico, y mucho menos pensé que la noche acabaría así.
Y lo peor es que no siento nada. Ni culpa, ni tristeza. No me siento usada, ni sucia, ni feliz.
Dudo mucho seguirle gustando al chico con el cual salgo, o salía. Como sea. Hace bastante no nos vemos, aunque hablamos diariamente.
El único problema es que a mí sí me sigue gustando él.
Estoy pensando muy seriamente en renunciar. Sólo no soporto tener lazos con nadie. Quiero cerrar todo. Desaparecer.
Sólo necesito desaparecer.
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Allá, en un campo minado, leía tranquilamente. Su sonrisa se ensanchaba cada vez que veía lindas palabras. Pero cuidado, esa enorme sonrisa podría desfigurar su cara.