Ragdoll Physics. La canción me recuerda a Sweeney Todd, pero no sé porqué.
No han habido más inundaciones, por suerte.
Ayer tuve un examen, y también debía entregar un trabajo. A que no adivinan quién no hizo nada. Sí, no hice ni hostia.
El trabajo no lo pude hacer por lo de las inundaciones, aunque esa no es realmente una excusa porque tuve más de un mes para hacerlo, pero tengo la mala costumbre de hacer cualquier trabajo unos días antes de que deba entregarlo.
Sí intenté estudiar, pero me quedé dormida cuando estaba leyendo la primera página. No bromeo. La materia es genial, y la clase me gusta mucho, pero el sábado no había podido dormir (todo está en la entrada anterior) y ya el domingo mi cuerpo no aguantó.
Cuando desperté, los libros no estaban en mi cama. Me fijé en mi escritorio, y allí estaban puestos. Le pregunté a Snow, y me dijo que me quedé dormida muy rápido, entonces él me había quitado los libros para que pudiera acomodarme mejor.
Fui temprano a hacer el examen. Era a libro abierto, y con anotaciones en mano, así que saqué mis anotaciones y lo hice. No creo que me haya ido muy bien porque habían cosas que no tenía en mis anotaciones (todavía no entiendo cómo, yo siempre anoto todo).
Después, en la noche, 45 minutos antes de que la última clase iniciara, yo estaba acostada en la banca de siempre, buscando estrellas en el cielo nublado. También, como siempre, estaba escuchando música con los audífonos puestos (siempre escucho música a todo lo que mi aparato da). Un chico se plantó frente a mí, y me preguntó si podía venderle un cigarro. Se lo regalé porque la verdad es que estoy deseando deshacerme de esa cajetilla.
15 minutos antes de que iniciara la clase, yo estaba afuera del aula. Se me hizo extraño que las personas de la clase anterior todavía no hubieran salido porque yo suelo llegar de 30 a 20 minutos antes, y el aula siempre está desocupada (en otras palabras, el grupo anterior ya ha salido para ese entonces). Así que me quedé en el pasillo, esperando, y vi al chico guapo -¡ay!- que es uno de mis compañeros en otra clase, salir por esa puerta. Espero que él no me haya visto, porque me da muchísima pena (es el chico de Facebook, al cual todavía no me atrevo a hablarle). Muchas veces lo he visto mirándome cuando estamos en clase, pero cuando lo miro él quita la cara (así como cuando uno no quiere que la otra persona se dé cuenta que uno estaba mirándole), y bueno yo hago lo mismo cuando soy yo la que lo ve primero. En mi caso, es porque soy extremadamente tímida... no sé si él también lo sea. Me han dado ganas de hablarle vía Facebook pero, ¿de qué le puedo hablar? (¿me dan ideas?).
Cuando se hubo desocupado el aula, entré y me senté en el mismo lugar de siempre. A los pocos minutos entró Antoine (uno de los chicos vulgarmente graciosos que conocí hace unas semanas), y se sentó en el asiento de al frente, como siempre hacemos. Hablamos un rato, y luego llegó nuestro "tercer integrante" (aunque en realidad yo soy la tercer integrante, ya que al inicio eran sólo ellos 2) Damien, y hablamos hasta que inició la clase.
Como ya casi es el examen parcial, el profesor hizo un repaso-competencia. Formamos grupos que al inicio eran de 3, pero terminaron siendo de 5 o más, y teníamos que responder las preguntas que el profesor nos daba. El grupo que respondía primero, y además respondía correctamente, se ganaba una carita feliz. El grupo que tuviera más caritas felices ganaba la competencia. Nosotros, como era de esperarse, no ganamos, pero joder que en serio nos divertimos xD Fuimos el grupo con las respuestas más originales y raras -pero correctas- y también los que más reímos.
Habían premios de consolación para todos los grupos. Yo esperaba algo pequeño, pero el profesor dio una bolsa de chocolates (¡una bolsa entera!) a cada grupo. Como éramos 5, nos tocaron 6 chocolates a cada uno. Antoine me pasaba los míos, y yo le agradecía.
En ese momento noté que Antoine es... guapo. Muy guapo. Sí, sí, llevamos semanas siendo compañeros y hasta ahora lo noto.
Y es que, joder, ¡sus brazos y su espalda! Una de las cualidades que más me gustan en los chicos es la espalda. También me gusta su sonrisa, y que a él le guste hacerme reír. Es lindo.
Cambiando de tema, ya casi es mi cumpleaños. Sí, esta freak ya casi cumple 19 añotes.
Quiero estar en mi meta para ese entonces. Quiero poder comer ese día, y disfrutar muchísimo sin pensar en cuántas calorías tiene cada cosa.
Volví a viejos hábitos, pero me estoy turnando. Unos días como menos de 500 calorías, otros días comeré menos de 1000. Hoy toca menos de 1000, y ayer tocó menos de 500. Ahorita mismo me estoy partiendo del hambre, pero no importa. Estoy esperando a que Snow venga para comer, y después toca hacer ejercicio.
¿Creen que pueda bajar 6 kilos (creo que eso es lo que me falta para la meta) en este tiempo? Falta un poco más de un mes para mi cumpleaños, y aunque no tengo planes, sé que Snow hará algo para mí. Como él sabe que no tengo muchos amigos, suele organizar algo. El año anterior compró una pizza, junto con Baz y otros chicos que me caen bien, y le pusieron una vela de cumpleaños. Consideré muy dulce ese gesto.
¿Ustedes creen que logre llegar a la meta para ese entonces? Yo espero que sí, o al menos estar cerca.
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Allá, en un campo minado, leía tranquilamente. Su sonrisa se ensanchaba cada vez que veía lindas palabras. Pero cuidado, esa enorme sonrisa podría desfigurar su cara.