miércoles, 2 de julio de 2014

Not okay

A Perfect Lie.

¿Saben cuál es mi maldito problema? No estoy feliz conmigo misma. No me siento satisfecha con mi personalidad, ni con mi cuerpo. Nunca me he sentido suficiente.

Me siento mal por comer lo que considere "mucho". Joder, se supone que esto me ayudaría, que consumir estas pastillas, que ir a tratamiento, me haría sentir mejor; pero claramente no es así. Ahora quiero llenar mis no-saciables expectativas, y como no lo logro sólo empeoro.
Hoy me miré en el espejo. Me levanté la camisa, y vi lo asquerosa que soy. Miré mi cara, enorme y llena de imperfecciones. Miré mi cabello, enredado y sin vida.
Quiero clavar la cuchilla en mis muñecas. Hacerme todo el daño posible, pero la voz me dice "¿en serio crees que podrás hacerte aún más daño? Ya estás dañada. Tal vez no físicamente, pero en tu cabeza lo estás, ¿o no ves? Estás rota, completamente, y de esta no te libras con cortes, ni drogas, ni alcohol, ni cigarros. ¿Quieres acabar esto? Sal."
Sal, sal, sal. Sal del laberinto. Sal. Sólo ten agallas, sube a un edificio y salta. Salta, y saldrás.

Me odio. Joder, me odio.
No importa cuánto lo intente, sólo no me gusto. No importa cuánto me modifique, siempre es lo mismo: no me agrado.
No intento llenar las expectativas de nadie, intento llenar mis propias expectativas, pero es imposible. Es imposible porque así no soy yo. Porque yo no soy bonita, ni inteligente, ni graciosa, ni amigable, ni talentosa, ni buena hablando, ni fuerte. No soy nada. 


Bueno, Lucinda, ¿qué hemos aprendido hoy?
Que no debería estar con vida.

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Allá, en un campo minado, leía tranquilamente. Su sonrisa se ensanchaba cada vez que veía lindas palabras. Pero cuidado, esa enorme sonrisa podría desfigurar su cara.