Me siento bastante destrozada.
¿Recuerdan al chico de los domingos? Bueno, se va. Hoy me lo dijo. Pasamos las primeras horas cada uno en lo suyo, y después soltó la bomba.
Me sentí como una mierda. Quise llorar. Él me abrazó una y otra vez.
Ayer lo estuve buscando, pero no lo encontré, así que pensé que había pedido el día libre. No. Se lo había echado.
Hoy fue al trabajo, se sentó a tomar llamadas durante las 8 horas sólo porque no me quería decir que se iba por mensajes, quería hacerlo cara a cara.
Y no puedo. Les juro que no creí que me afectaría de esa manera, porque siempre estábamos bromeando sobre quién se iría primero a un trabajo mejor, pero él se va. Y yo me quedo. Y me quedo sin él.
Maldita sea.
¿Y saben cómo siempre la gente dice "que ya no trabajemos juntos no significa que ya no nos vamos a ver, siempre vamos a salir y así"? Esa gran mentira que todos dicen. Porque, maldita sea, llevo año y medio en ese trabajo, he visto a muchas personas irse, muchas personas que me dicen lo mismo. Y claro, nadie mantiene el contacto, nunca.
Iba a obligarlo a hacer el Juramento Inquebrantable, pero recordé que es muggle, así que iba a hacer un "pinky promise", pero en su lugar tomó mi mano, lo prometió, y la besó.
Maldita sea.
Maldita sea.
¿Por qué se tiene que ir él? ¿por qué no puede ser la maldita supervisora de mierda que no sirve para ni hostia?
Maldita sea.
Estando en el bus, empecé a llorar al recordar. Las lágrimas me ardían en los ojos, literalmente.
No quiero que se vaya. Maldita sea. No puedo simplemente dejar que se vaya.
Qué mal que se vaya...espero que podáis mantener contacto, aunque como tú dices casi nunca se cumple esto que se dice. Besos. ~A.
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