miércoles, 15 de julio de 2015

Te amo, Marnie.

Y sé que la entrada no dice mucho
También sé que son sólo letras.
Pero te amo, en serio.
Me encantaría que estuvieras cerca
Y salir contigo todos los días.
Escuchar tu risa sería la mejor melodía
Y verte sonreír sería un honor.

Aún de lejos, te amo.
No importa que no te pueda ver
Ni te pueda sentir
Porque siempre estás presente en mí.

lunes, 6 de julio de 2015

Prison Sex

No me gusta que me noten. No me siento cómoda cuando alguien me dice "hey, ¿es nuevo ese piercing?", o "me gusta ese color de uñas". Cuando alguien nota pequeños detalles de mí.
Odio que me noten. 

Y ustedes se preguntaran "¿cómo rayos es que una chica que tiene el cabello azul, y está llena de piercings, odia que la noten?".
Tal vez no tenga sentido para ustedes, pero para mí tiene todo el sentido del mundo. Me pongo piercings para mí, tengo mi cabello de ese color porque a MI me gusta. Me maquillo para mí. 
Y no me gusta que la gente lo note. 
No me gusta cuando me dicen "ay, ¡pero quién se puso guapísima hoy!". Porque, aunque sé que es un cumplido, y que no debería molestarme, sí me molesta. Me siento incómoda cuando alguien me nota. 
Los cumplidos acerca de mi ropa (en general) no me molestan. Como por ejemplo, cuando me dicen que les parece genial mi camisa (suelo usar camisas estampadas). Pero cuando me dicen "qué bien te ves con esa camisa" sí me hace sentir incómoda. Y no porque piense que están queriendo ligar conmigo, sino porque me notan, y odio ser notada. 

Un claro ejemplo es con el chico lindo de cabello de rulos. Ayer nos sentamos en el mismo pasillo; yo con Jean y Nann y Vic. Él estaba con sus amigos, pero al estar tan cerca, él me miraba mucho. Y yo, aunque un poco halagada, me sentía incómoda. 
No busco llamar la atención. Siempre actúo como si nadie pudiera verme, aunque sé que sí lo hacen. 

No sé porqué estoy hablando de este tema...

Me ha ido bien, creo. Han pasado algunas cosas, como por ejemplo, cada vez soy más unida a Maya, Nann, y Jean. Decidí valorarme un poco más (en un momento me referiré al tema). Y también he conocido gente nueva. 

¿Valorarme cómo? Yo les conté que estaba saliendo con un chico, ¿no? Pues, hasta ese punto todo bien. 
Cuando comenzamos a salir, dejamos en claro que no queríamos una relación seria. 
Un día, yo me tomé una fotografía con Jean (el cual es un chico, no sé si sabían), y la puse como foto de perfil de Facebook. A que no adivinan quién se puso celoso... Sí, el chico con el que "salgo". De hecho, ni siquiera escribiré su nombre porque sé que pronto será pasado.
Ese chico me dijo muchas cosas, pero llegamos a la conclusión que, aunque no fuéramos pareja, no íbamos a salir con nadie más. Hasta allí todo bien, no es algo que me moleste. 
Pero a que no adivinan a quién me encontré este sábado, en el cine, probablemente en una cita. 
*Ding ding ding* si pensaron que a ese chico, les debo un premio. 
Yo estaba con mi padre (fue una salida familiar), hablando, mientras esperábamos a mi madre. En un momento lo vi, él me guiñó el ojo, así que fui a saludarlo. Me pareció un poco raro que estuviera tan arreglado, pero lo dejé pasar hasta que le dije "¿y qué hacés aquí?", y su respuesta fue "saliendo". Después de eso él se puso incómodo y me dijo que hablábamos luego, que "andaba con mucha prisa". Sí, prisa, HAHAHAHAHA. Oh, vamos, la excusa más vieja del libro. 
Así que me dije "Luce, no sos la gran cosa, pero joder, te merecés a alguien mejor que a este patán que te pide "monogamia" y después sale con otras". Y sí, sé que en ese tiempo de "monogamia" yo besé a otro chico, pero aún así, lo hice porque él me dijo que iba a salir con otra chica. Así que me harté. E hice (y hago) lo que creo mejor. Lo dejé como otro de mis conocidos-casi-amigos. Porque la verdad es que sí le tengo aprecio, pero las cosas "saliendo" no van a salir bien, y merezco a alguien mejor. 

He conocido a otras personas, también. No de "conocer-para-ser-algo-más-que-amigos", sino conocer de conocer. 
Un chico, demasiado genial, llamado Steve. El cual me cae excelente y siempre espero verlo, pero trabaja en el mismo piso que Lois. Generalmente, veo más a Steve que a Lois (no sé si recuerdan a Lois...) porque Steve y yo tenemos un horario de trabajo mucho más parecido que el mío con Lois. 
Así que, el sábado que tuve que atender llamadas en el piso de ellos, fui emocionada, esperando encontrarme a Steve y poder conversar con él. Pero me llevé una decepción cuando me di cuenta que él no estaba. 
El domingo, cuando yo estaba almorzando, él salió a almuerzo media hora después, así que me saludó cuando me vio.
Apenas terminé de comer, salí a fumar. Unos minutos después, salió Steve a fumar también, así que nos sentamos juntos y le conté que yo esperaba verlo el día anterior. Conversamos un rato, pero como yo debía entrar antes que él, tuve que irme. 

Después hay otro chico que es un soooool. Es adorable. 
Ellos son mis dos potenciales buenos amigos. 

El mismo sábado que vi al chico con el que "salgo", pasó algo increíble. 
Yo les dije que tengo el número de Lois, ¿no? Bueno, lo tengo porque él me lo dio. Las veces que hemos hablado es porque yo inicio la conversación, peeeero el sábado no. 
Estaba a punto de ver la película, y encendí el internet de mi celular. 
Me llegó un mensaje al WhatsApp, así que entré pensando que era Marnie, o Rain. Pero no. Era un mensaje de Lois. ¡SÍ, DE LOOOOIS!
Sé que no es gran cosa, y no me hago ilusiones, pero fue agradable. 

En unos días tengo cita con mi psiquiatra, la cual me va a regañar porque no he tomado parte de mi medicación, y porque me he cortado mucho más últimamente. 

Además de esto, empecé a vomitar otra vez. 
No vomito todas mis comidas, pero hay ratos donde al finalizar de comer, no puedo no ir al baño a devolver todo. 
Lo peor es que lo he estado haciendo en el trabajo.

Y creo que eso es todo.
Haha, no, en realidad no es todo. No es ni la mitad, pero dejaré esta entrada hasta aquí.

Nos leemos, rarezas hermosas.

lunes, 29 de junio de 2015

The scars will remain.

Como siempre, vengo a desahogarme. Esta vez es justo y necesario, porque creo que no siento nada... El problema es que sentir nada es peor que sentirme culpable.

Tal vez sí siento. El problema es que a la misma vez no siento. No me siento culpable por lo que hice, sólo siento que mi odio se incrementó. He tenido días de mierda, más que todo hoy. No sé porqué me odio cada vez más.
Falso, sí lo sé. Puta mierda. 
Probablemente esta entrada no tenga sentido.

Me odio por ser gorda, por no tener control, por ser una mierda, por ser una decepción, por ser imbécil, por ser impulsiva, por ser poco racional, por ser pequeña, por ser muy grande, por no tener futuro, por ser tan contradictoria. Me odio por ser yo.

No me siento culpable por haber besado al amigo del chico con el cual salgo. Aunque sé que estuvo mal, no siento nada. 
Sólo no siento nada.
En realidad, salí con el amigo porque me sentía celosa, pero no creí (JAMÁS) que yo le atraía al chico, y mucho menos pensé que la noche acabaría así. 
Y lo peor es que no siento nada. Ni culpa, ni tristeza. No me siento usada, ni sucia, ni feliz. 

Dudo mucho seguirle gustando al chico con el cual salgo, o salía. Como sea. Hace bastante no nos vemos, aunque hablamos diariamente. 
El único problema es que a mí sí me sigue gustando él.

Estoy pensando muy seriamente en renunciar. Sólo no soporto tener lazos con nadie. Quiero cerrar todo. Desaparecer.
Sólo necesito desaparecer. 

viernes, 26 de junio de 2015

Considerately killing me.

¿Cómo puede alguien tan inteligente ser tan ingenua?, pensaba mientras la veía. 
Ella, con sus eternos libros, ajustándose las gafas mientras leía. 
Había hablado con ella en repetidas ocasiones. Ella, tan dulce y a la vez tan fuerte. Tan madura y tan infantil. 
Sus temas siempre eran interesantes. Podía hablar sobre cualquier cosa, y aún así yo podía notar que se reprimía al pronunciar las palabras. Cuando yo le pedía que continuara, ella meneaba su cabeza y volvía la vista a la ventana, como si esperara escapar. 
Podíamos ver desde películas para niños, hasta las más terroríficas. Ella se reía en ambas.
Escuchábamos todo tipo de música, aunque ella tenía su preferida, y cuando yo ponía una canción que no le agradaba, ella se reía y me devolvía el audífono. 
Ella, la que era linda de cualquier manera. Enojada, o feliz, se veía bella. 
¿Por qué alguien como ella se dejaba llevar por los estándares de la sociedad? Que la delgadez, que el tamaño de esto, o de lo otro, etc. 
Tan inteligente y a la vez tan ingenua. 
Ella, que siempre hablaba de que todo variaba dependiendo a la percepción de las personas, pero ella misma se percibía como un adefesio. 
Mi sirena, mi hada, la que día a día se mataba. 

martes, 23 de junio de 2015

I don't mind

Hola.

H.
I have died
And will die. 
It's all right.
Amo esa canción.

Ayer tuve una crisis, un ataque, o como ustedes le llamen. Todo inició cuando llegué del trabajo. 
Las voces no paraban de hablar, de gritar, de insultarme...
Tomé una navaja y empecé a cortarme. Una y otra vez, cada corte más profundo que el anterior. 
De hecho, ni siquiera sentía nada. Sólo la navaja fría atravesar mi piel. 
Mientras tenía mi crisis, estaba hablando con Marnie. De hecho, algo que ella me dijo fue lo que me hizo llorar. Eso fue lo primero que sentí. 

Esta mañana, me levanté muy tarde, aún cuando me había ido a dormir muy temprano. Sé la razón por la cual me sucedió esto, y no exactamente porque el trabajo me deje exhausta. 
Pero algo que dijo Marnie ayer me hizo recapacitar. ¿Una de las cosas que me hace sentir mal es mi sobrepeso? Okay, está bien, entonces a bajar de peso se ha dicho. 
Iré de a pocos, mi meta será bajar los primeros 10 kilos. ¿Cómo lo lograré? No lo sé, en mi cabeza está que comeré sano, pero sé que en más de una ocasión ni siquiera llegaré a comer. 

Me pesé después de haber desayunado/almorzado (sí, me desperté bastante tarde), y estoy en 75.8 kilos. 
Así que, en contra de todo, lo lograré. Por mí. Porque lo necesito. 

Como este blog es más para mí que para los que me leen, dejaré una de mis fotos actuales para recordarme qué es lo que quiero.








Foto actual:

Tapo mi cara, no porque me dé pena que ustedes me vean (ya he dejado fotos mías), sino porque EN SERIO SALGO HORRIBLE EN ESA FOTO.

















Foto de enero.


Sí, yo era muuuucho más delgada. Aquí pesaba como 58 kilos, creo. La verdad, no sé. Entre 55 y 58 kilos. 

No me sentía delgada, pero si comparo el ahora con el antes, sí, estaba muuuucho mejor antes. 


No lo hago por nadie, lo hago por mí. Porque me lo merezco.






Así que hoy empieza mi propio proyecto. Algo mío, en lo cual ni siquiera mi psiquiatra entrará. 
Lo comparto con ustedes, porque me gusta escribirles, pero no le diré a nadie que estoy "a dieta". Lo llamaré PLAGUE PROYECT.

Espero que todos ustedes estén muy bien.
Hasta muy pronto, rarezas.

domingo, 14 de junio de 2015

Fucking fuck it.

Hola.

Sé que hace mucho no escribo una entrada "directa", pero es que no sé sobre qué escribir. 

Según mi psiquiatra, todo va perfecto en mi vida. Todo está en orden. Sólo me dijo que, por favor, trabaje en mi autoestima. Sé que debería, ¿está bien? Pero no encuentro ni un solo maldito motivo para quererme. 
Soy una imbécil. Menuda estúpida. 
Chicxs, me odio. Sólo me odio. Siempre he vivido odiándome, culpándome, maltratándome, mutilándome, hiriéndome, martirizándome. Es la forma de vida que conozco, nada más allá que eso. 
Y ahora... debo intentar "quererme". Díganme, ¿cómo mierdas se supone que haga eso? ¿cómo se supone que busque cosas "buenas" en mí?
No hay NI UNA SOLA MALDITA COSA BUENA EN MÍ. ¿Qué me gusta de mí misma? Mi gusto en libros, y mi gusto en música. Fin.
No sé llevar conversaciones, no sé querer a las personas, no sé encajar. 


Según mi psiquiatra, soy una "rebelde simpática". No sé realmente cómo. 

Salí "del closet". Creo que casi hago que me echaran de la casa. Al final, mis padres lo aceptaron mejor de lo que creí. 

He hecho bastantes estupideces. Ponerme vestidos, salir con un chico, hablarle a desconocidos, decirle a un chico (el cual no conozco) que me ve mucho que si le puedo "hacer boing" a su cabello... Hahahaha, okay, en un momento sigo con la lista, pero les contaré lo del chico:

Hay un chico de mi trabajo que me observa mucho, y yo a él, ya que me parece muy lindo. Su cabello es de rulos, rulos muy lindos, además de que tiene el cabello largo. 
Hoy, en un momento que pasé a la par de él, me armé de valor y le dije "hola, sé que esto puede parecer muy raro, pero no quiero que sea incómodo..." y él me volvió a ver con cara de miedo, así que le dije "¿le puedo jalar un mechón de cabello?". Él me volvió a ver y me dijo "okaaay" en un susurro, así que agarré uno de sus rulos, lo estiré, y como un resorte volvió a su lugar. Me empecé a reír y le dije "¡hace boiiiiiing!", y él se rió conmigo.
Al momento de terminar me dio pena, así que volví a mi cubículo, pero al menos lo conozco ahora. 


¿Otras cosas estúpidas que he hecho? Amm, me teñí el cabello. Ahora soy azul. 

Con mi psiquiatra, todo bien. Ella me envió a leer un libro, y también a subir la medicación porque me he estado mutilando. 
En realidad, es la primera vez que me gusta ir a terapia. Con ella me puedo expresar abiertamente. 

Con el peso, todo mal. Conmigo misma, pésimo. 
No sé qué hacer conmigo. 

jueves, 11 de junio de 2015

Suicide Squad

Se sentía sola. Tan malditamente sola. Cuando tuvo tiempo para sí misma empezó a contrapesar su día a día. Lo vacías que eran sus risas, lo poco que tenía, lo nada que valía, la mierda que sufría, y las ganas de huir. Huir para siempre. 

Tenía amigos, claro, personas con las cuales compartía muchas cosas que le sucedían. Pero, como siempre, ella sabía que estarían mejor si ella desaparecía. 
Miraba las cicatrices en su muñeca mientras fumaba. Un cigarro llevaba a otro, al igual que los cortes. Su cuerpo cada vez le pedía más y más. 
Se embriagaba cada vez más seguido, comía lo menos que podía y luego se atiborraba de comida, también se dopaba con mucha frecuencia. Y es que ella lo sabía, ella sabía que había vuelto. Sus ganas de morir habían vuelto. No es como que se hubieran ido antes, sino que ella había logrado huir por un tiempo. Huir de toda la mierda. 

Pero no podía huir de sí misma.
Ella sabía lo que la vida le deparaba. 
Ella sabía que iba a terminar quitándose su vida.