Así como el título de la entrada. Ese es mi diagnóstico.
Hace poco fui de nuevo donde la psiquiatra. Me preguntó cómo me había ido con el último tratamiento. Le dije la verdad: lo tomé por 2 días y después, una noche, me tomé todas las pastillas en un intento (fallido, cabe destacar) de suicidio.
Me preguntó porqué no la había llamado. En realidad, no se me ocurrió. Al igual a como no se me ocurrió llamar a mis padres, ni a mi hermano, ni tampoco a mis amigos. Porque esas cosas no pasan por mi cabeza.
He estado... no lo sé. ¿Regular?
A veces siento que soy 2 personas. La Lucinda que destaca por la calidad de sus llamadas, la que es simpática con todos. Y está Luce, la que es sumamente insegura, la que no logra lidiar con nada.
Me exijo mucho. No me permito cometer errores. Soy perfeccionista. Soy contradictoria.
Lo de que no me permito cometer errores es bastante molesto. Es como... No lo sé. Por ejemplo, si alguien me invita a hacer algo nuevo, lo probable es que le diga que no porque me da miedo hacerlo mal.
Supongo, me preocupa mucho lo que la gente piense de mí. No basado en mi apariencia, sino en mis errores. Y dirán que todos cometen errores, y yo lo sé, pero en mi cabeza no funciona de esa manera.
Es como cuando tengo ataques de pánico. Yo sé que todo está bien, pero "yo" no lo comprende de esa manera, así que cosas feas pasan.
Todo bueno o todo malo.
Hay algo de razón en eso. Para mí suele ser así.
La psiquiatra me dijo que podemos tratar un aspecto algo... profundo y "feo" de mi vida con hipnosis. No creo que funcione, realmente, pero creo que es bueno intentar algo nuevo.
No tengo mucho por contarles. Han pasado cosas, sí, pero no me salen las palabras naturalmente cuando las escribo, así que simplemente no lo hago.
Hasta pronto, rarezas.
Felicidades atrasadas por su cumple :)
ResponderBorrar¿Como puedo romper un corazon que ya roto?
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