miércoles, 11 de junio de 2014

Don't give me up

Tuve uno de los días más agradables de toda mi vida. 

Fui al cine con una amiga, y vimos una película. Cuando ésta iba a iniciar, vi a Sunny en la fila del frente, así que la saludé, y hablamos un pequeño rato.
La película era muy triste, así que tomé la mano de mi amiga, y estuvimos así durante toda la película. Las lágrimas no faltaron, y cuando terminó sólo quería sentarme en una silla, hacerme bolita y quedarme allí hasta que me sacaran. 

Cuando venía de camino a mi casa, se me ocurrió llamar a Cam. Me dijo que nos encontráramos en uno de mis lugares favoritos (aunque él no lo sabe), y ya cuando nos vimos, hablamos. Hablamos muchísimo. Después nos quedamos afuera de la casa, y fumamos un par de cigarros. No queríamos entrar, así que fuimos a caminar un rato. Nos sentamos, y hablamos más. Sacamos cigarros, y empezamos a fumar. Se podría decir que nos turnábamos para "invitar", ya que ambos teníamos nuestros respectivos paquetes, él me daba un cigarro de los suyos, y luego yo le daba uno de los míos. Creo que esta es la primera vez que fumo por alguna otra razón que no es porque me sienta mal. Hablamos más, y más. Es lindo tener a alguien con quien estar, a quien contarle tus cosas: tener a alguien en quien confiar. 

Supongo que esto no suena como un día extraordinario pero, ¿necesita serlo para ser un día especial? 

1 comentario:

  1. Esos días que son aimples pero te hacen increíbalemente feliz :3 son hermosos, que bueno que tebla pasaste bien, un saludo

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Allá, en un campo minado, leía tranquilamente. Su sonrisa se ensanchaba cada vez que veía lindas palabras. Pero cuidado, esa enorme sonrisa podría desfigurar su cara.