sábado, 22 de marzo de 2014

Let's have a fun night

- ¿Si?
- Luce, tenemos un problema.

- ¿Qué pasó?
- Ya voy para la casa, pero voy con compañía. Cameron se encuentra mal, creo que tomó mucho, y necesito su ayuda.
- Vale.
Colgué el teléfono, y aunque hacía mucho frío afuera, decidí no ponerme la chaqueta. Llegué donde se me había indicado, y esperé a que llegaran. Me senté en una especie de murito, mientras veía a un desconocido fumar. Verlo a él fumar hizo que yo quisiera, pero no tenía cigarrillos a mi alcance.
Después de que el desconocido se terminara el tercer cigarro, llegaron. Cam sí que se encontraba mal, no podía mantenerse de pie así que lo sostenían Snow y Baz. Apenas podían llevarlo, la ventaja fue que Cam no era muy corpulento. 
Subieron las escaleras con dificultad, y sentaron a Cam en una silla. Después de que le preguntaran mil veces cosas como "¿está bien?", o "¿necesita algo?", Snow le ofreció comida. La preparé yo porque ni Snow ni Baz estaban completamente sobrios. Cam no paraba de disculparse con los chicos, y ellos le decían que no se disculpara, que todo estaba bien.
Pusimos un colchón en el suelo, y Snow y yo nos sentamos allí. Cam seguía disculpándose, y sonriendo tontamente. 
-Perdón - repetía, -en serio lo siento. 
Los chicos lo tranquilizaban, le decían que no pasaba nada, pero cuando lo vi noté que él me estaba viendo fijamente.
- En serio lo siento- me dijo- perdón, Luce. 
Sonreí, y seguí sirviendo la comida. 
Cam y yo nunca habíamos tenido mucho en común, así que no le hablaba tanto. Ya había visto a Snow y a Baz ebrios, pero no esperaba tener que ver también a Cam. 
Oh, Cam. 
No recuerdo sobre qué hablamos toda la noche. Sé que yo encontraba a Cam mirándome mucho, pero culpé a su ebriedad, aún cuando lo encontraba mirándome los senos. Me afirmaba a mí misma que él ni siquiera podía distinguir lo que veía, además que no había nada que ver allí. 
Cam me quitó el control de la consola, y empezó a jugar mi partida. Aún ebrio era mejor que yo. Cuando se lo hice saber, explotó en risas.
- Que bonita su camisa- me dijo.
Bajé la mirada para ver qué camisa tenía puesta. Una de Pink Floyd. A que no adivinan en qué parte de la camisa estaba situado el logo...
Le sonreí amablemente, y le agradecí. 
Baz y Snow seguían hablando, y yo sólo reía de vez en cuando. Empezaron a contar anécdotas de gente ebria.
Baz se acostó en el colchón, y yo me acosté junto a él. Cuando alzaba la cabeza, encontraba a Cam mirándome. Seguí sin darle importancia.
Después de varias horas, Snow quiso acostarse, así que Baz y yo tuvimos que quitarnos del colchón. 
- ¿Tiene sueño?- Le pregunté a Baz.
- No. ¿Usted?
- Naah. ¿Quiere ver una película?
Y así fue como Baz y yo terminamos en mi cama, cobijados, y viendo una película de drama. A los pocos minutos, Cam se asomó. 
- ¿Quiere ver la película con nosotros?- pregunté.
Ya éramos 3 personas en mi cama, cobijados a medias, y viendo la película de drama. 
Snow se asomó.
- ¡Traiga palomitas, Snow!- gritó Baz.
Terminamos los 4 en mi cama, ya sin cobijas, y viendo la película de drama.

Los comentarios de Baz eran los mejores.
"¡Vea a esos doooos!", gritaba, "parece que se van a comer. ¡Oh, por dios, que se coman!".
A la mitad de la película, los chicos ya estaban cansados, así que todos se fueron a dormir.
Pasé de tener a 3 chicos en mi cama, a dormir sola.
Bueno, dormí hablando con un lindo chico de cabello castaño. 
No puedo quejarme, fue una noche divertida.
¿La repetimos?

1 comentario:

Allá, en un campo minado, leía tranquilamente. Su sonrisa se ensanchaba cada vez que veía lindas palabras. Pero cuidado, esa enorme sonrisa podría desfigurar su cara.