jueves, 29 de octubre de 2015

Just remember

Querida Luce del futuro:

Cada vez que te sientas mal, por favor, recuerda aquel libro que tanto te hace sonreír. 
Y recuerda esta canción: Anesthetize.

lunes, 26 de octubre de 2015

Borderline Personality.

Así como el título de la entrada. Ese es mi diagnóstico.

Hace poco fui de nuevo donde la psiquiatra. Me preguntó cómo me había ido con el último tratamiento. Le dije la verdad: lo tomé por 2 días y después, una noche, me tomé todas las pastillas en un intento (fallido, cabe destacar) de suicidio. 
Me preguntó porqué no la había llamado. En realidad, no se me ocurrió. Al igual a como no se me ocurrió llamar a mis padres, ni a mi hermano, ni tampoco a mis amigos. Porque esas cosas no pasan por mi cabeza. 

He estado... no lo sé. ¿Regular? 
A veces siento que soy 2 personas. La Lucinda que destaca por la calidad de sus llamadas, la que es simpática con todos. Y está Luce, la que es sumamente insegura, la que no logra lidiar con nada.

Me exijo mucho. No me permito cometer errores. Soy perfeccionista. Soy contradictoria. 

Lo de que no me permito cometer errores es bastante molesto. Es como... No lo sé. Por ejemplo, si alguien me invita a hacer algo nuevo, lo probable es que le diga que no porque me da miedo hacerlo mal. 
Supongo, me preocupa mucho lo que la gente piense de mí. No basado en mi apariencia, sino en mis errores. Y dirán que todos cometen errores, y yo lo sé, pero en mi cabeza no funciona de esa manera. 

Es como cuando tengo ataques de pánico. Yo sé que todo está bien, pero "yo" no lo comprende de esa manera, así que cosas feas pasan. 

Todo bueno o todo malo. 
Hay algo de razón en eso. Para mí suele ser así. 

La psiquiatra me dijo que podemos tratar un aspecto algo... profundo y "feo" de mi vida con hipnosis. No creo que funcione, realmente, pero creo que es bueno intentar algo nuevo. 

No tengo mucho por contarles. Han pasado cosas, sí, pero no me salen las palabras naturalmente cuando las escribo, así que simplemente no lo hago.

Hasta pronto, rarezas.

lunes, 19 de octubre de 2015

You can't change.

Blind.

Han pasado algunas cosas.

Oficialmente, ya tengo 20 años. Digamos que mi "fin" de los 19 fue bastante bueno.
¿Ustedes alguna vez se han quedado despiertos hasta media noche (donde ya empieza su "día especial") esperando? Y algunos se preguntarán "¿esperando qué?". No lo sé, esperando esa llamada que recibí hace varios años, y me hizo sonreír durante todo el día. Esperando un mensaje bonito, ese que tuve guardado durante meses en mi celular.
Pero claro, todo esto no pasó. Estuve la madrugada hablando por mensajes con Ulrich, quien olvidó que era mi cumpleaños. 

Para dejar algo claro, porque no lo había hecho, ese día fui a casa de mis padres y lo pasé allí. 
Así que me desperté, en la cama de mi vieja habitación, y mi padre me ofreció desayuno. 
Todo el día pasé mal porque, parece ser, se me bajó la presión a niveles casi preocupantes. 
Les puedo decir que, mentalmente, nunca lo había pasando tan mal en mi cumpleaños. Nunca antes. 
Lloré, me corté en el brazo, golpeé cosas; todo para acallar las voces de mi cabeza. 

Después de allí, mis días han estado no-muy-bien. En realidad, no han estado nada bien. 
Las personas en el trabajo lo notan, aunque intento disimularlo. 

Y lo único irónicamente gracioso que me ha pasado es que descubrí que el chico que me regaló chocolates y estaba siendo demasiado lindo conmigo, tiene novia desde hace meses. Hahahaha, ya tuve suficiente de los chicos, de la gente en sí. 

miércoles, 7 de octubre de 2015

Days away I still feel you.

¿Por qué será que siempre los chicos que me llaman la atención son adictos a los videojuegos, y con gusto musical excelente? Lo descubra yo en ese momento, o lo descubra después, eso es lo de menos. Siempre tienen esas 2 características.

Hola. Hoy fue un día de altibajos, así que me dije "¿por qué no escribirlo en el blog?", y aquí me tienen.

Eulogy.
Por alguna razón, he tenido esa canción en mente durante todo el día.

Hoy me desperté tarde, y apenas pude tomar los buses para llegar al trabajo a tiempo. 
Me sentía bastante decaída, así que decidí sentarme a la par de Sebas (un chico, muy genial, del trabajo) para tener buena compañía. Lo malo de sentarme junto a Sebas es que SIEMPRE cuando me toca entrar, a él le toca algún segmento que incluye no estar en su cubículo tomando llamadas. Algo así como si la gente que ordena los horarios lo supiera. 

Si soy sincera, si de mi ánimo dependiera, habría renunciado hoy mismo. Estaba HARTA de todo. No es como si hubiese tenido alguna mala llamada, sino que ya simplemente no deseaba estar allí. Quería desaparecer. 

Hace unos días estuve enferma, así que esos días tuve que faltar al trabajo, y justificarlos. Por alguna razón, no me aparecen justificados aún. Como mi jefe no trabaja hoy, fui donde otro jefe (el cual es un sol, en serio) y le comenté. Él envió un correo (maldita generación digital) para que revisaran el caso, y me dijo que no me preocupara, ya que allí estaba en el sistema que yo había enviado todo; que tal vez era un problema que estaba teniendo el departamento. 

Estar junto a Sebas es genial por varias razones:
1. Molesta como nadie más.
2. Es una persona fácil de molestar.
3. Es muy sencillo hacer bromas con él, y pasarlo bien.
4. Cuando me enojo, me abraza.
5. Hay demasiadas razones, así que las anteriormente mencionadas son en las cuales me voy a centrar.

Así que pasamos toda la tarde molestando, riéndonos, burlándonos de algunas llamadas, de nuestros errores, etc.

A la salida, venía otra vez en el bus con lxs chicxs. Llamé a Snow para ver si había comida en el apartamento, y me dijo que no. Así que me bajé bastante antes para poder comprar. 
No sé si soy la única a la cual le sucede, pero me siento genial cuando me monto en un taxi y le digo "tenemos que hacer 2 paradas..."; no me pregunten el porqué, sólo pasa. Así que me subí en el taxi, la primera parada fue el auto-servicio de un restaurante de comida rápida, y la otra fue en el apartamento.
Comí con Snow, y charlamos un poco.


Cuando me desperté, tarde, tuve que correr a bañarme y alistar todo para tomar el primer bus a tiempo. Me enorgullece decir que lo logré. 
Cuando fui a tomar el bus de mi trabajo, en la fila, delante de mí, había un chico que me pareció muy guapo.
Nunca me han gustado los chicos musculosos, y bronceados. Siempre me gustan los chicos altos y delgados. Si son blancos como si estuvieran enfermos, más me atraen. 
Y así era el chico de la fila en cuestión. Un poco más alto que yo, flaco, y blanco como vampiro. Tenía puesta una camisa de TOOL, y llevaba un bolso con insignias de la Trifuerza. Así que sí, por alguna razón, quiera o no quiera, para mejor o peor, me dé cuenta yo inmediatamente o no, siempre me gustan esa clase de chicos: Adictos a los videojuegos, y con muy buen gusto musical. A veces también se incluye que les guste el anime, pero de eso sí me doy cuenta bastante luego.

lunes, 5 de octubre de 2015

Speak for yourself.

¡Hola! ¿Qué tal?
Yo he tenido días de días. He pasado enferma, he estado nerviosa, pero lo único bueno que puedo rescatar es que mi peso no me importa.

Han pasado muchas cosas, pero no vale la pena contarles cada detalle.

En realidad, no es que no me importe mi peso del todo. Es que no sé, creo que llegué a un punto donde cuidarme no es una prioridad. Creo que todo me está valiendo una mierda otra vez.

Mi trabajo va bien, la universidad... ñeh.
Se supone que soy lo suficientemente buena como para que me asciendan. Mi jefe me felicitó. No sé qué sentir.

En realidad, tenía pensado hacer una entrada detallando todo lo que ha pasado.
Lo lindo que fue que uno de los supervisores me llevara chocolate caliente el día que me empapé (literalmente) cuando iba de camino al trabajo porque estaba lloviendo muy fuerte, lo mucho que extraño a los chicos, lo extrañamente bien que me había estado sintiendo últimamente.
Pero no. Eso no importa en este momento. 

No importa los dibujos que he hecho, ni las lágrimas que he derramado, ni las personas que he conocido, ni las personas a las cuales extraño.

Y ahora mismo, viendo vídeos de Sum41, pienso en lo raro que son mis gustos en los chicos. ¿Por qué será que me encantan los chicos tan flacos? 
Con Lois, todo igual. Ya ni me importa en ese sentido. ¿He conocido a alguien más que me "llame la atención"? Nope. 

A ratos creo que soy más una idea (o un grupo de ellas) que una persona. 
Lo que me da miedo es que, según dicen, las ideas no mueren.

¿Por qué ando tan dispersa? No lo sé. Tal vez sea porque estoy a unas semanas de cumplir 20 años. Y no sé cómo sentirme al respecto.

CONTINUACIÓN:

Agh, no puedo dejar de escribir. Siquiera sé qué escribir. 

Creo que mejor me expreso con una canción: With Me.

¿Y si estoy recayendo? ¿Y si estoy mejorando? No sé qué me asusta más. En realidad, ¿me asusta?
No sé ni qué siento. ¿Ansiedad? Puede ser. ¿Tristeza? En mi opinión, la tristeza va por etapas. Siempre son etapas. Esta no es una tristeza de echarse a llorar. No, mis criaturas, esta es una tristeza más compleja. Pero tampoco es una tristeza de echarse a morir. 

I Miss You.

Creo que parte de mi nostalgia (llamémosle así) se debe a que ayer encontré unas fotos "viejas" mías. De hace un poco más de un año. Y me puse a pensar "joder, extraño a la vieja yo. Pero después recapacité y dije "¿a mi vieja versión? Ni siquiera recuerdo cómo era". 
No recuerdo haber sido feliz cuando pesaba 55 kilos. No recuerdo haberme sentido satisfecha conmigo misma en ningún momento. 
Sólo recuerdo sentirme no-tan-mal cuando lograba hacer mi rutina de ejercicio y comer menos de 300 calorías. 

How You Remind Me.

Recuerdo haber visto un episodio de Criminal Minds donde Spence tiene una especie de nostalgia porque está a punto de cumplir cierta edad, y como siempre ha sido un prodigio, se siente como un perdedor por no haber tenido logros lo suficientemente buenos. 

No sé si eso es lo que siento. Nunca he sido un prodigio. Siempre he sido bastante... atrasada. 

Thin Air.

Mi padre me contó que yo iba a ser zurda. En otras palabras, iba a hacer todas mis actividades (escribir, comer, jugar) con la mano izquierda. Pero que, desde pequeña, él me corregía, y que me daba premios; así que acabé haciendo todo con la mano derecha. 
Creo que por eso me gusta el arte y las letras. Porque el lado de mi cerebro que empezó a desarrollarse desde pequeña era el izquierdo.

Joder, estoy divagando de nuevo.

Gunslinger.

Yeah, you've been alone.
I've been gone for far too long...

El peso "perfecto" no me hará feliz.
Las personas no me harán feliz.
Lo único que me hace feliz con aquellos mundos literarios... aquellos a los cuales puedo escapar cuando quiera. Aquellos donde me gustaría vivir. 
¿Alguna vez me sentiré bien? ¿Seré "normal" en alguna ocasión?

After all this time I'm coming home to you.

sábado, 26 de septiembre de 2015

Odd one

Estaba muy cerca de mí. Podía sentir calor emanar de su cuerpo, y oler su perfume. Su cabello azul flotando en el viento.
Me contaba cosas sobre su vida: Qué tal se llevaba con su familia, los juegos que le gustaban, lo mucho que le desagradaban ciertas actividades. Me comentó sobre sus sueños, y yo le escuchaba con mucha atención porque me estaba contando todo aquello que siempre morí por saber.
Después, silencio. Me miró y empezó a preguntarme cosas. Cosas de las cuales no había hablado. Qué me parecía X cosa, o qué opinaba sobre Y. 
Una conversación que abarcaba varias cosas. Una conversación no tan trivial como creí que sería. 
No pude evitarlo en un momento. Simplemente tomé su cara entre mis manos, y le di un beso en los labios. Fue apenas un roce, y apenas tuve conciencia de lo que estaba haciendo me aparté. O lo intenté. Cuando me estaba apartando, me acercó y me besó. Un beso largo y profundo.
Después me miró con sus ojos, esos grandes ojos color café, batiendo sus pestañas. Se veía tan inocente, tan diferente. 
Todavía podía saborear sus labios...


Y desperté. Desperté de ese sueño en el cual alguien me veía desde esa perspectiva. Y me pregunté, ¿alguien alguna vez querrá algo así conmigo? ¿podría alguien quererme de esa manera? 
Me odié. Me odié por necesitar afecto. Porque no quería ser esa persona que necesita ser amada por alguien más.
Porque no es suficiente, y nunca lo será.

sábado, 19 de septiembre de 2015

Such a replaceable liar.

A veces olvido lo contenta que me pueden hacer pequeñas cosas, como por ejemplo esta canción: The One I'm Waiting For.

¿Qué tal? Yo he estado regular. Después de que una persona a quien quería mucho me dijera cosas muy hirientes, me dije "joder, Luce, ¡que se joda ella!". Así que después de un pésimo día, he tenido días regulares. 
Como tenía algo de dinero ahorrado, me decidí a hacer con él cosas que me gustan. Por ejemplo, me compré muchos libros, y tengo una cita reservada para tatuarme. 

Decidí dejar de darle tantísima importancia a mi peso. Ya no me echo a morir por eso. 

Como dije, días regulares.

Ya casi no veo a mis amigos, y eso es frustrante. Los extraño en demasía. 
Hoy cumple años Maya, así que decidí no ir al trabajo (me ganaré una hermosa amonestación) para festejar con ella y los chicos. 
Hablando de trabajo... Entró una chica nueva que NO tolero. Ella acaba de entrar a capacitación, ni siquiera está "trabajando de verdad".
Les comento, donde trabajo hay que tener MUUUUCHA paciencia, porque hay procesos que son extensos, y hay que explicárselos a los clientes. Además, se debe tener una buena actitud. No es posible creerse más que los demás en ningún sentido. En serio, ni siquiera los que tienen más poder lo hacen (los managers de cuenta, los jefes de equipo, etc).
Así que yo llegué a el bus. Había mucha gente nueva, pude notar, pero allí siempre llega gente nueva así que me dio igual. 

La ruta ya está establecida. Así que cuando llegué la maldita nueva se molestó porque a mí me dejaron antes que ella. Cosa completamente lógica que sucediera porque yo vivo antes que ella. Así que cuando me bajé del bus, la chica me vio de arriba a abajo y me hizo mala cara.
Agh, Strike 1.
La hija de puta pasa hablando con un tono de voz tan jodidamente PEDANTE que, en serio, no comprendo cómo putas la contrataron. Ya que, en un Call Center, tu apariencia importa poco. Lo que importa es tu actitud, y tu tono de voz. 
Y ayer me molestó más que nunca. 
Primero, ella habla como si estuviera en un puto podio, como si le estuviera contando a todo el bus su miserable vida. 
Hago un paréntesis. Algo que siempre me ha parecido patético es la gente que tiene que recalcar, y hablar siempre, de cómo salen de fiesta CADA PUTA NOCHE... "uy, sí, es que yo me pego la rumba en ese bar todos los jueves... Sí, claro, y todos los miércoles, por ley, también salgo a tomar". Cierro paréntesis. 
Así que, desde que el grupo de ella entró a capacitación, nuestro bus va muy lleno. Ayer, el organizador de los buses vino a re-acomodar a una chica. Así que, obviamente, la sacó del bus dándonos un poco más de espacio. Pues, la estúpida pedante dijo "uy, ¿van a traer a alguien más? Porque yo quiero mi espacio".
Agh, Strike 2.
Estuve a punto de decirle "¿Ajá? Pues, viera el hermosísimo espacio que había cuando usted no viajaba en este puto bus."
Me abstuve. No quería que la estúpida tuviera que subir su tono de voz, ni me dijera mierdas. Y es que no tienen idea de qué tan molesta es. 
Tengo la esperanza de que la echen si soy sincera. De que vean que no sirve para ese trabajo, y la manden al carajo. 

Y eso, pequeñas criaturas, es todo por hoy. 
Hasta pronto.