miércoles, 13 de julio de 2016

Not ever knowing that I'd never come back the same

Candlelight. 

¿Recuerdan que Emm me había recomendado en su lugar de trabajo? Pues, el lunes me llamaron, y me programaron una entrevista para ayer. 

No tengo esperanza de ser contratada, en realidad. La entrevista, en sí, fue brutal. Eran 3 personas entrevistándome al mismo tiempo. Tanto en inglés como en español. 
La prueba de inglés (en la computadora) fue demasiado sencilla, sé que eso lo tendré bien. ¿Pero la entrevista con ellos? No lo sé. No sé si soy lo que buscan, ya que ni sé qué buscan. No sabía mucho al respecto del departamento al cual iba a entrar, ya que fue Emm quien dio mis datos, pero no me enviaron nada donde especificaba la función que iba a ejercer. 

Pero, ¿saben algo? No me importa. 
Ayer me sentí bien. Me sentí bonita. Tenía tanto tiempo sin sentirme así. 

Me desperté con un mensaje del chico más adorable que he conocido, y estuve hablando con él. Me ayudó a escoger mi ropa para la entrevista, ya que no tenía idea de qué ponerme. 
Me arreglé y fui a tomar los buses.
En todo el camino me sentí nerviosa, ansiosa. 

Tuve la entrevista. Apenas me pusieron a hacer las pruebas en inglés, me sentí bien. Y al final de todo el proceso, cuando ya había terminado, me sentía fenomenal. Libre. 
Me sentía bien conmigo misma, en mi cuerpo. Me sentía poderosa, aún cuando sé que no hay algo que haya salido bien. 

Simplemente me sentía invencible. Libre de gustarme. 

Que lástima que esa sensación no haya durado. 

2 comentarios:

Allá, en un campo minado, leía tranquilamente. Su sonrisa se ensanchaba cada vez que veía lindas palabras. Pero cuidado, esa enorme sonrisa podría desfigurar su cara.