viernes, 24 de junio de 2016

Stop trying.

Point #1. 

Hoy me siento un poco mejor. 

Ayer intenté matarme otra vez. Una parte de mí sabía que no lo iba a lograr, si soy sincera. Siempre lo intento con pastillas. Es muy divertido en mi cabeza ver la ironía de los antidepresivos. 
Yo consumo "drogas blancas", en otras palabras, drogas legales. Esas a las cuales se puede tener acceso en las farmacias. Hace un rato que no las consumía porque estuve bebiendo mucho cuando me sentía mal y eso me entumecía lo suficiente, pero esta vez quería intentarlo de nuevo. Sabía que la dosis no era suficiente, y bueno, aquí estoy. 
Ni siquiera llegué a sentir cómo la vida se escapaba, sólo me sentí bastante drogada. Al final la dosis me mandó a dormir. 
Cuando desperté estaba mareada, pero nada serio. 
Siempre es una decepción despertar. 

Dejé el trabajo que había iniciado. Todavía me siento mal por ello.
Entré en un gran conflicto interno porque tenía ataques de ansiedad en el trabajo, y cuando llegaba a mi casa, con sólo pensar que al día siguiente tenía que trabajar, empezaba a llorar. Los ataques de ansiedad se ponían cada vez peor. 
Así que hablé con mi madre. No, lo siento, eso suena como si yo hubiera tenido la iniciativa. Ella me encontró llorando (hace poco estuvo de visita) y me dio una charla. Al final, decidí dejarlo. Ya era demasiado para que pudiera soportarlo. 

Como saben, he estado mal últimamente. Últimamente... qué relativo. ¿Más de un mes? ¿tal vez 2 meses? ¿más que eso? No lo sé. 
Algunos días las cosas son más llevaderas que otros. Como hoy, por ejemplo. 

Mi ciclo de sueño ha sido extraño. Duermo mucho, no descanso. Otros días me cuesta conciliar el sueño.
Me gusta dormir, así no tengo que vivir. 

Hace unos días estuve donde "el chico nuevo" (ya sé que no es taaan nuevo, pero no voy a poner su nombre). 
Él me había dejado "plantada" un día, pero en serio me lo merecía, así que cuando me dijo de ir a su casa, fui. La verdad, no me sentía muy bien ese día. No tenía ganas de estar con alguien, ni de hablar. Pero sí podía ofrecer mi compañía. 
Ha sido una de las pocas buenas decisiones que he tomado últimamente. 
Él me hizo reír, ¿saben hace cuánto no reía? 
Además, me sentí cómoda. Siempre me siento cómoda con él. 
Cuando iba de camino a su casa, no sé qué pensé. Como les había comentado, las cosas habían estado tensas entre nosotros. 
De hecho, al inicio de la noche supuse que íbamos a hablar un poco, y después me iría a casa. Como cualquier noche con cualquier amigo. 
Pues, no. Muy equivocada. Y me "alegra" haber estado equivocada.

Lo malo es que ese bienestar es efímero.

A veces creo que debería comentarles más sobre él. Es algo peculiar. Pero después caigo en razón y decido no hacerlo. 
Cuando las cosas realmente no funcionen, va a ser más sencillo para mí superarlo si no lo nombro en este lugar. 

Se supone que iré a mi hogar pronto. Me quedaré allí porque mi madre lo quiere así. 
Dice que es para que "no esté sola". En otras palabras, tiene miedo que intente suicidarme. 

1 comentario:

  1. No logras esconder tu depresion en tu escritura, aunque no hay ninguna razon para hacerlo, aqui es el unico lugar donde puedes decir lo que te de la gana

    creo que ha sido una buena decision dejar el trabajo, imagino que ahora te enfocarás en buscar otro que no te dispare la ansiedad de esa manera

    No pienses tan mal del chico nuevo

    y si se queda???

    Un beso nena!

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Allá, en un campo minado, leía tranquilamente. Su sonrisa se ensanchaba cada vez que veía lindas palabras. Pero cuidado, esa enorme sonrisa podría desfigurar su cara.