jueves, 24 de marzo de 2016

WROOOOOOONG

Hola.

Family System. 

En realidad, no sé cómo me siento. A veces me pasa. No estoy con ganas de morir, pero no estoy "bien". A eso le llamo estar "ñeh". 
¿Qué contarles? No hay mucho. En el trabajo no me va como debería, y es algo que no es mi culpa. 
Hay una métrica muy importante que debemos cumplir, y hace 2 meses que no la estoy alcanzando. ¿Por qué? Porque siempre pasa algo en la llamada. Siempre hay un cliente que no queda satisfecho con el banco. 
Mi jefe me dijo "Lucy, ¿qué pensás que debemos hacer para mejorar esa métrica?". Mi respuesta fue sincera: "No lo sé. No sé qué rayos es lo que hace falta en mis llamadas, jefe."
Él me miró y suspiró. Me dijo que él tampoco sabía, ya que mis llamadas son impecables. Me dijo "Ay, Lucy, es que siempre está ese cliente que no entiende". Los jefes tienen que escuchar todas las llamadas que están "malas" (los que dicen que no recomiendan al banco) para ver qué hizo el agente, y así mejorar. Mi jefe ha revisado todas, no ha encontrado ninguna falla. El especialista en la métrica las ha escuchado, sigue sin haber fallas. 

No puedo solamente irme del trabajo, ya que decidí no matricular este período en la uni. 

Les contaré algo que me tiene mentalmente ocupada estos días: 
Hace un poco más de una semana iba a en el bus que me lleva cerca de la parada del bus de mi trabajo. Digamos que iba en el bus #1. 
Había una puta presa (presa de cuando hay un estancamiento de autos) de la hostia, y el bus llegó tarde a la terminal. 
Yo estaba hecha una furia porque, aunque le pedimos, en varias ocasiones, al chofer del bus que nos dejara bajar, éste se negó. 
Así que tuve que esperar al siguiente bus, el cual sale 30 minutos después. 
No iba a llegar tarde al trabajo, iba a llegar más que a tiempo, pero siempre me voy un poco antes para tener tiempo de almorzar. 
Así que ahí estaba yo, muy malhumorada. No podía leer porque hacía mucho sol, y no podía sacar una sombrilla para taparme del sol porque estaba haciendo muchísimo viento. 
El bus, por suerte, llegó un poco antes de lo previsto, y nos dejó subir. 
Estaba yo sentada a la par de una ventana, viendo cómo otra gente hacía fila para el siguiente bus. 
Cuando miraba por la ventana, podía ver a un chico que me llamó la atención. No era mi "clásico tipo" de chico. No tenía cara aniñada, ni cabello largo que pudiera notar (tenía un gorro en su cabeza), pero sus ojos me gustaron porque no podía ver exactamente su color. Así que pasé varios minutos intentando descubrirlo, mientras él veía más abajo y no me notaba. 
El sol le pegaba de tal manera que los hacía ver como si tuvieran un color indescriptible. En algunos momentos se veía como si no tuvieran color. 
Hasta que él alzó la mirada y me descubrió viéndolo. Así que, con el poco disimulo que poseo, aparté la vista. 
Después de pasado un rato, volví a intentarlo. Él volvió la vista al punto donde estaba antes, así que, cuidadosamente, intenté descartar colores. 
Cuando me sentí demasiado inhibida porque creía que él me atraparía de nuevo viéndole, decidí fijar mi mirada en el techo del bus. Después de un rato, escuché que el bus había arrancado. Y en el lapso de tiempo que toma entre arrancar y ponerse en marcha, giré mi cara hacia la ventana porque quise intentar ver sus ojos una vez más. 
La sorpresa me la llevé yo porque él me estaba viendo fijamente desde antes. Así que le sonreí sólo con la esquina de la boca, ya que mi timidez es una mierda... Él me sonrió de vuelta. 

Desde ese día estuve mentalmente ocupada en saber el color de sus ojos. 

Unos dos días después de ese suceso, pasó algo similar. 
El bus #1 no pasó a la hora que debía, sino que se retrasó 20 malditos minutos. Así que, como deben imaginar, no pude tomar el bus #2 a la hora que quería, sino que tuve que tomar el mismo de antes. 
Estuve todo el rato buscando con la mirada a ese chico, pero no llegué a encontrarlo. Ni cuando me subí al bus, y me daba vuelta para ver a la gente de la fila. Así que supuse que ese era uno de sus días libres. 
El bus #2 para en algunos lugares específicos a recoger gente. 
En la parada-a-medio-camino #1, el chico se subió. 
Se me tensó todo. Más porque le tocó estar de pie a la par mía. 
Yo no subía la cara. Miraba fijamente por la ventana, o mi regazo. Sólo en unos pocos momentos (cuando él no estaba justamente a la par mía, sino un poco antes), lo volví a ver. Él estaba mirando por la ventana, tamborileando con sus dedos el ritmo de una canción. 
Después, por alguna razón terminó a la par de mi asiento. Yo iba junto a la ventana, y a mi lado estaba un señor. No quise mirarlo de nuevo por vergüenza. 
Cuando tuve que bajarme para llegar al trabajo, el señor de mi lado tuvo que ponerse de pie porque se bajaba en la parada después. Y parece ser que el chico en cuestión también. 
Así que me puse de pie. Como estaba en el "centro" del bus, miré la puerta trasera, pero vi que estaba repleta de gente de pie. Así que decidí bajar por la puerta delantera, que estaba menos poblada. 
Para hacer eso, tuve que pasar al lado del chico. No lo miré a la cara, sino que miré hacia atrás, sonreí e hice una expresión de "que mierda, hay mucha gente", y caminé hacia el frente. 
Estaba caminando hacia mi edificio cuando el bus me pasó a la par. Volví a ver su interior, y vi que el chico me miraba fijamente. 

Creo que lo mejor habría sido sonreírle, pero nunca logro hacer eso cuando algo me llama la atención de una persona; y menos porque no conozco al chico. 

Si supieran que los "avances" con el chico de nuevo del otro departamento han sido apenas hablarle, y haberme despedido de un abrazo un día. Aunque eso funcionó, porque ayer se esperó a que un amigo se despidiera de mí para él poder abrazarme y decirme adiós. 

Ese es el ejemplo de que mi timidez en serio es una perra. 

Por cierto, no he visto a Lois en varias semanas porque, debido al "daylight saving" ahora sale una hora más temprano. De hecho, no he vuelto a ver a nadie de ese departamento. 

Lo único esperanzador que ha ocurrido fue hace poco. Estaba tomando llamadas, y en mi equipo hay un chico que, cuando era nuevo, lo pusieron a escuchar mis llamadas para que aprendiera. 
No sé porqué, él me dijo "Luce, es que usted es demasiado buena. En serio. Yo siempre le decía a la trainer que me pusiera con usted porque usted es la mejor". 
Eso me hizo sentir menos mierda. 

Espero no haberles aburrido mucho con mis historias.
Gracias por pasarse. 
Hasta pronto.

3 comentarios:

  1. Ojala lo veas de nuevo, tal vez deberias preguntarle

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  2. UUUUUUUUUH miradas... me encantan esos momentos, hasta me sonrojé leyendolo xD

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  3. Aburrirme? Nunca! Me la leí toda y me estaba emocionando, parecía que estaba leyéndo un libro de romance hahaha.
    Yo también soy re tímida y me muero cuando un chico con el que me he fijado me mira o algo por el estilo. A ver si te lo vuelves a encontrar y pasa algo más.

    Qué raro, siento como que quiero otro "capítulo" hahahah.

    Muchos besos! ~A.

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Allá, en un campo minado, leía tranquilamente. Su sonrisa se ensanchaba cada vez que veía lindas palabras. Pero cuidado, esa enorme sonrisa podría desfigurar su cara.