Este día no debió comenzar.
Me siento más obesa de lo normal, y estoy comiendo demasiado.
Lo malo es que no puedo dejar de comer porque a cada rato me mareo como si llevara una semana sin comer.
Estoy de mal humor por eso mismo. Odio ser tan obesa.
Odio marearme por no comer en unas horas, y ni siquiera es que me esté saltando comidas o algo así, sólo que si me salto un snack empiezo a marearme.
Asco, asco, asco. Lucinda, ¡das asco!
Me empastillaré, y mañana será otro día. Qué mierdas me importa si la herida tarda más en sanar. Mañana empezaré a contar todas y cada una de las calorías que consumo, y las disminuiré. Fuera carbohidratos, fuera azúcares. Es suficiente.
Debo volver a tener control.
Los círculos sólo acaban si los rompes. Me pasa eso de comer demasiado y luego marearme, y la solución no es comer, ¡no sigas comiendo basura!
ResponderBorrarSi cortas con los carbohidratos de golpe, acabarás atracándote. Y lo sabes.
Pero, ¿por qué no te importa?